Escasez de profesionales y demoras en la entrega de turnos son las principales falencias en el área de la salud mental, según las OSC.
Buenos Aires, junio de 2006 (RIS- Argentina) Solicitar un turno para ser atendido por un psicólogo en un hospital público de la ciudad de Buenos Aires puede demandar hasta 60 días. Y si la consulta es en una institución sanitaria del conurbano bonaerense o de otras provincias, la espera llega hasta los seis meses, según coincidieron en afirmar organizaciones de la sociedad civil (OSC) consultadas por RIS- Argentina, que asisten a personas con problemas de salud mental.
Para la coordinadora del equipo psicológico de la Red Asistencial de Buenos Aires (REDBA), Daniela de Elorduy, "no existe una política de Estado seria con respecto a la salud mental" y señaló que "los programas oficiales no sirven, la ayuda es insuficiente, los hospitales públicos están saturados, hay pocos profesionales y, como consecuencia, los turnos demoran en general dos meses", describió la psicóloga.
Para revertir esta realidad, la especialista propuso que se implemente la obligatoriedad a los estudiantes de Psicología de realizar residencias pagas al finalizar la carrera, tal como sucede con los médicos. De esa manera, se aseguraría la práctica profesional de todos los graduados y un paliativo frente a la creciente demanda.
En el mismo sentido, Marcela Aguirre, coordinadora docente y supervisora de Centro Dos manifestó que es insuficiente la cantidad de profesionales en el ámbito público y que son muy escasos los llamados a concurso para ocupar cargos. "Por lo general, hay concursos cada tres años y sólo dos o tres personas quedan seleccionadas".
A la hora de emitir su opinión, el jefe del Servicio de Salud Mental del Hospital Álvarez y presidente de la Asociación Argentina de Salud Mental, Eduardo Grande, contó que esa área "está en una situación de revisión" por parte del Gobierno porteño. "Así lo refleja el hecho de que para el 2007 todos los hospitales públicos de Capital Federal deberán tener servicios de salud mental con camas de internación", explicó el psiquiatra.
Sin embargo, en el conurbano bonaerense y en el resto de las provincias argentinas no todas las instituciones sanitarias disponen de un servicio de salud mental, es por ello que la demanda se concentra en los centros porteños. Según Grande, el 53 por ciento de quienes realizan consultas en el Hospital Álvarez provienen de localidades del Gran Buenos Aires.
De acuerdo a los especialistas consultados por RIS- Argentina, la salud psíquica es un tema de preocupación mundial ya que afecta cada vez a más personas, debido a que está relacionada con lo social, lo económico, con el desarrollo de la comunidad y con las posibilidades laborales.
Los profesionales consultados coincidieron en afirmar que en el país la mayoría de las consultas obedecen a casos de depresión, seguidas por soledad, crisis de angustia, ataques de pánico y adicciones. "Aumentó un 12 por ciento la cantidad de pacientes atendidos por depresión, en comparación con años anteriores", sostuvo Grande.
A su turno, Aguirre, del Centro Dos afirmó que "es necesario que haya la suficiente cantidad de profesionales para atender la demanda" y manifestó que se debe capacitar a los psicólogos "para saber abordar cada comunidad".
Si bien no existen registros oficiales sobre la cantidad de personas que realizan consultas vinculadas con la salud mental a nivel país, los especialistas que trabajan en la provincia de Buenos Aires estiman que lo hace el 35 por ciento de la población. Y según el último informe hospitalario del Gobierno porteño, de las 9 millones de consultas realizadas en 2005 en hospitales y neurosiquiátricos públicos del distrito, 1,4 millones correspondieron al área de la salud mental.