Una asociación civil en conjunto con una cooperativa de trabajo y un grupo de PyMes desarrollan un programa de reciclado de elementos informáticos que recolectan de empresas y particulares.
Buenos Aires, junio de 2008 (RIS- Argentina) En el marco de un programa coordinado por la Asociación Civil Va de Vuelta, la cooperativa de trabajo La Toma del Sur, de Dock Sud, recicla elementos informáticos en desuso. Además, recolecta en forma gratuita residuos de computadoras que las empresas o particulares desean descartar.
La cooperativa trabaja junto a un grupo de pequeñas y mediadas empresas (PyMes) como parte del Programa de Apoyo y Fortalecimiento de Cooperativas de Recicladores Informales de la Asociación Va de Vuelta. Las PyMes se encargan de aportar los conocimientos técnicos para que los trabajadores separen los materiales de los aparatos electrónicos: aluminio, cobre y plásticos, y realicen el reciclado de monitores TCR (con tubo de rayos catódicos).
Actualmente, 25 personas de La Toma del Sur participan de la iniciativa. Antes de ser parte del programa de reciclado estos trabajadores ya reciclaban materiales que encontraban en la calle. El proyecto final de la cooperativa apunta a emplear un total de 70 personas.
En diálogo con RIS- Argentina, Carlos Wolpo, integrante de Va de Vuelta y de una de las PyMes que trabaja en la cooperativa, destacó que “lo más novedoso es la reutilización del material”.
En el proceso de reciclaje de monitores, algunos de los cuales se arreglan y venden, las empresas transmiten a los trabajadores los conocimientos técnicos para poder reutilizar las plaquetas electrónicas y los tubos catódicos, y se encargan de la prueba de punto final.
El proyecto no sólo es innovador sino que colabora con el medio ambiente, porque las plaquetas que se encuentran en los equipos electrónicos en desuso contienen la misma toxicidad de las pilas o baterías.
El 75 por ciento de los equipos electrónicos viejos en Argentina están guardados en depósitos de oficinas y son residuos peligrosos que la ley prohíbe que se dispongan en basurales sin su adecuado tratamiento, según información que difunde la organización social.
“Una computadora en desuso en una casa no es problema, pero miles de aparatos electrónicos que tire una empresa pueden causar un derrame tóxico”, advirtió Wopol.
Ante la toxicidad del material con el que se trabaja, la cooperativa tiene un convenio con la empresa exportadora Silker que se encarga de retirar los elementos que no pueden ser reciclados.
La cooperativa La Toma del Sur comenzó a funcionar en 2003 tras la toma de los terrenos de un galpón abandonado en Gutiérrez 865, en Dock Sud, Avellaneda que adquirieron tras tres años de gestiones con la firma propietaria.